15.9.11
Lágrimas de..
8.9.11
Otra de esas noches rotas
19.4.11
Fundación
-[...] Lord Dorwin, caballeros, en cinco días de conversaciones, no dijo absolutamente nada, y lo hizo sin que ustedes se dieran cuenta.
[...]
-Mi buen maestro comerciante, no me importa un electrón que su abuelo fuera el rey de Smyrno o el mayor pobre del planeta.
[...]
Y antes de una hora, ese mismo rey tomaría asiento en el macizo trono de rodio–iridio, con incrustaciones de oro, y luego el trono y él se elevarían majestuosamente en el aire, rozando las cabezas de la multitud para llegar a la gran ventana desde la que el pueblo vería a su rey y le aclamaría con frenesí. El trono no hubiera sido tan macizo, naturalmente, si no hubiera tenido que albergar un motor atómico.
Isaac Asimov
22.1.11
Ellas
Verán, a mí me parece que decir miembra es una estupidez y que nombrar a una mujer muy embarazada ministra de Defensa no es una medida feminista. Lo primero, porque la lengua es una sustancia viva que no se puede cambiar a voluntad sin haber cambiado antes el mundo real; la lengua es como la piel de la sociedad y sigue con estrechísima adherencia todas las mudanzas del cuerpo que cubre, así engorde o adelgace: por ejemplo, se está perdiendo la palabra solterona de manera natural, porque se está quedando vacía socialmente. En cuanto a lo segundo, ver a una mujer con un barrigón avanzadísimo teniendo que ir a Afganistán es el colmo de la superwoman, es decir, de esa exigencia machista que obliga a las mujeres a ser diosas y cortesanas y amas de casa y empleadas del mes y madres perfectas, o sea, que las obliga a ser absolutamente todo para poder aspirar a un lugar social mediano que cualquier señor ocupa con la gorra; como me comentaba un día Elvira Lindo, que es madre y sabe de eso, sería más útil reconocer el derecho que las mujeres tienen a una panza y un parto tranquilos, sin que ello les rompa la vida y la carrera.
Rosa Montero
1.8.10
Elenelda
Pero no soy más que una simple humana que vuelve a tener miedo, después de todo, después de tanto, porque no consigo encontrarte debajo de las lágrimas.
Me falta el valor.
7.7.10
Cuando tengo tiempo
-¡Salvarla, señor Fogg!
-Aún me quedan doce horas de adelanto. Puedo consagrarlas a eso.
-¡Diantre! ¡Pero si es usted un hombre de corazón! -dijo sir Francis Cromarty.
-A veces -respondió simplemente Phileas Fogg-. Cuando tengo tiempo.
Julio Verne
6.7.10
¡Peor para el Sol!
-Tiene usted tiempo suficiente; no son más que las doce.
-¿Las doce? ¡Vamos, hombre! Son las nueve y cincuenta y dos minutos.
-Su reloj va atrasado -respondió Fix.
-¿Atrasado mi reloj? ¡Un reloj de familia que he heredado de mi bisabuelo! No varía ni cinco minutos al año, es un verdadero cronómetro.
-Ya sé lo que pasa -dijo Fix-. Ha conservado usted la hora de Londres. Y Londres tiene un retraso horario sobre Suez de dos horas. Tendrá usted que ajustar su reloj a la hora de cada país.
-¿Ajustar yo mi reloj? -exclamó Passepartout-. ¡Jamás!
-En ese caso, su reloj no estará de acuerdo con el Sol.
-¡Peor para el Sol entonces! Suyo será el error, y no de mi reloj.
Y el joven se metió el reloj en el bolsillo de su chaleco, con un soberbio gesto de orgullo.
Julio Verne
5.4.10
El aborto
Una mañana gregory hinton llegó al consultorio para su tratamiento de quimioterapia y la miró de un modo extraño.
—¿es verdad que practica usted abortos en springfield, doctora cole?
El tratamiento formal la puso en guardia; hacía ya tiempo que la llamaba r.j. pero la pregunta no la cogió por sorpresa; había procurado no ocultar lo que estaba haciendo.
—sí, es verdad, greg. voy a la clínica todos los jueves.
Él hizo un gesto afirmativo.
—somos católicos, ¿lo sabía?
—no, no lo sabía.
—ah, pues sí. yo nací aquí en una familia congregacionalista.
—pueden estarlo, desde luego.
—la cosa es -dijo con voz contenida- que no aceptamos el aborto.
—a mí tampoco me gusta mucho, greg.
—entonces, ¿por qué lo hace?
—porque las mujeres que van a esa clínica necesitan desesperadamente ayuda. si no pudieran optar por un aborto limpio y seguro, muchas morirían. a ninguna de esas mujeres le importa en absoluto lo que otra embarazada hizo o dejó de hacer, ni lo que usted piense, ni lo que piense yo, ni lo que piense este grupo o el otro. lo único que le importa es lo qué está ocurriendo en el interior de su cuerpo y de su alma, y es ella quien debe decidir personalmente lo que ha de hacer para sobrevivir -lo miró fijamente a los ojos-. ¿puede comprenderlo?
Tras unos instantes, él asintió.
—creo que sí -concedió a regañadientes.
—me alegro -dijo ella.
Noah Gordon
25.3.10
Feniletilamina
Noah Gordon
22.3.10
Aceptación
8.1.10
Agujero
Intento encontrar un agujero para volver a encontrarte, pero creo que tú ya me has enterrado para siempre.
Y lo que más me duele es que vas a vivir pensando que no significas nada para mí.
15.10.09
Intento
Y acabo volviendo a este sitio que decidí abandonar porque no me queda más salida que la de golpear las teclas con rabia, porque nadie escucha cuando alzo la voz, porque sigo sin creer en mí, porque poca gente cree en mí, porque ya no merece la pena esforzarse para sentirse alguien, porque no soy nadie, porque soy un pez pequeñísimo en la asquerosa inmensidad del océano.
Porque es la única forma de llorar.
3.9.09
Sin miedo a nada (II)
[La entrada más absurda de la historia, tal como te prometí :)]
