31.12.07

Reírse

Guardaría cada sonrisa, cada mirada, cada imagen, cada frase... Os guardaría a cada uno en una cajita, para cuando no confío en el mundo, para cuando huyo de la vida, para cuando odio todo lo que hay a mi alrededor.

Me gusta que sea verdad cuando me río; no ser pero estar y ser feliz. Me gusta.

Me gusta que todo sea simple, sin más, y sincero, sin más.

Todo sigue yendo mal, pero qué más da cuando lo olvidas. Qué más da cuando no te importa nada, y vives sin pensar, y eres libre y no hay preocupaciones en medio.

Reírse es un buen sustitutivo de la felicidad.

29.12.07

Ya nada volverá a ser como antes

¿Cómo se arregla el pasado? ¿Cómo te digo que olvides todo, que hagamos como que nunca existió? ¿Cómo se pide perdón sin motivo? ¿Cómo cambio lo que nunca cambiaría?

Cómo decirte que te echo de menos, cómo decirte que echo de menos lo que éramos, sin más. Cómo convencerte después de todo -todo, todo, todo- de que hagamos como que fue mentira.

Cómo volver a ser como antes. Dime tú cómo.

Arrepentida

Crucificado por un pecado
que no sé si apenas cometí.
Arrepentido sin un motivo
que me haga culpable de vivir.

Le pido a Dios que sea

mi cómplice, mi salvador,
en prueba de su amor.

No me abandones,

no dejes que yo vuelva a caer.
No me traiciones,
ahora me siento arrepentido.

Humíllame si quieres,

provócame si es tu deseo,
arrastraré el dolor.

Aún no es tarde
para llorar
y arrodillarme
pidiéndote perdón.


No me abandones,

no dejes que me aleje de ti.
No me traiciones,
ahora me siento arrepentido.

No me abandones,
no dejes que yo vuelva a caer.
No me traiciones,
ahora me siento arrepentido.

Arrepentido
Sôber

27.12.07

Avanzar

Es curioso cómo a veces podemos encontrar, en un momento, todo un universo en una sola persona. Esa persona te enseña, así, como si fuera sencillo, una verdad que quizá has empezado a pensar alguna vez, pero nunca has llegado a concebir por completo. Y así, en un momento, sabes que eres más que antes, que has avanzado. Te acuestas con una idea nueva ("a tener en cuenta cuando te vuelvas a enfrentar a esos pensamientos feos que hacen daño") y con la sensación de que has crecido. Una frágil sensación de euforia que te hace olvidar tus tristezas.

Me gusta que pase eso, me gusta cuando en la vida aparece alguien capaz de hacer eso. Y me doy cuenta de que únicamente de esa forma podemos avanzar en la vida, conociendo nuevas personas.

26.12.07

Esto que quede entre nosotros

Y esto que quede entre nosotros


Hace ya algunas noches
en ese parque ya nuestro de verano,
donde volvemos incansables,
como vuelven los niños,
felices de robarle
a la noche un poco de colegio,
en ese parque donde hacemos cuentas,
contamos esos cuentos
que tal vez algún día,
donde provocamos con desdén
el pecado permitido de la banalidad
después de tantos meses
de Proyectos, patologías
hospitales, físicas inasibles
y derivadas infalibles,
después de tantos meses
de mercadonas, derechos fiscales,
filologías, bachilleres
obras, inyecciones
animales y comunicaciones
después de tantos meses, digo
volvemos otra vez
a ese círculo perfecto
de risas y reencuentros
que esconden siempre
algo más de lo que podemos ver.
Por eso hace ya algunas noches
en ese parque ya nuestro de verano
me paro a imaginarme
tan sólo unos instantes
aquello que se esconde
debajo de las máscaras.
Por eso, y esto queda entre nosotros,
somos a veces tan amigos.
Es sencillo hacer la vista gorda,
creer sospechas y negar verdades,
pensar que no hay más
detrás de esos silencios.
La versión oficial de cada uno
es un yo imaginario tan escaso
que parece verdad tanta mentira.
Salimos de la adolescencia
más bien atormentados
y es más fácil callar,
no dar tantas respuestas,
poniendo la vergüenza por bandera.
Pero a veces vale más
dejar el último vagón,
saltar de tres en tres
llegar y no esperar
el desenlace fatal de la batalla.
Dicen que la vergüenza
es un sentimiento revolucionario,
y es fantástico pensar
que en esta guerra
juvenil de perdedores
de cabezas de mosquito
con flequillo de ovejas esquiladas
y una inevitable propensión
a la gilipollez
se yerguen vuestras frentes agachadas
con una espada de nombre Timidez
blandida con valor entre los dedos
y un escudo antimisiles de la vida
cargado de vergüenza
y un poco de nostalgia
de un no se sabe qué que no encontramos
que no llega, que no existe
vano fantasma de niebla y luz
que mueve a tientas nuestros actos.
Me imagino que sabéis que sé
aunque sea un secreto
Estáis enamorados,
Soñáis tener un sueño
Donde sois protagonistas.
Os veo llorando cada noche
Pidiéndole a la luna
Más bien un imposible,
Y os he visto hablando solos
Confesándole al espejo vuestras penas
Sonriendo ante el cristal
Porque otra vez habéis visto esos ojillos
Habéis leído un verso emocionante
Escuchando esa canción tan diferente
Que resuena en el pc todas las noches.
Llevad mucho cuidado, que os veo.
Soy ahora el confesor de las conciencias
El despertador que suena en vuestras penas
Que os hace levantar la frente
Todas las mañanas.
Levantad la voz de vuestro silencio
Que ya es hora, que no importa
El qué dirán y el cómo es ese.
Sois vosotros y eso basta
Y en silencio orgullosos
Espero esbocéis una sonrisa.
Y luego claro, que esto quede entre nosotros.


Esto que quede entre nosotros
Víctor Manuel Sanchís

(Gran ejemplo de todo lo que se puede llegar a decir con las palabras... simplemente, es GENIAL :) )

13.12.07

Palabras de amor, palabras

Aquí estoy, escribiendo, otra vez. Y no sé para qué si hace ya tiempo que las palabras y yo nos peleamos. Pero es como una pelea de esas de pareja: En el fondo, las necesito y quiero que llegue pronto la reconciliación. Aunque... bueno... creo que ellas no me necesitan tanto...

Cuando el mundo se me caía siempre acudía a vosotras para que me consolaseis. ¿Os habéis hartado de soportar mis lágrimas? ¿No queréis escuchar más mis estúpidos problemas de adolescente? Lo entiendo, yo también estoy un poco harte de mí y mis cosas.

Sin embargo, aquí sigo intentando plasmar esas cosas que tengo por aquí dentro, a ver si así consigo liberarme de esta sensación de miedo y soledad que me aprisiona.

Como ocurre a menudo -demasiado a menudo últimamente-, no sé encontrarme en mis palabras y me refugio en las de alguien. Como siempre, cuando me siento triste y te siento lejano, se me viene todo el amor de golpe.

Recuerdo la primera vez que te vi, recuerdo mi estúpido comentario. Recuerdo lo que sentí y mataría a quien dijese que el amor necesita más de una vista. (Quizá en ese momento lo que acabo de decir hubiera significado suicidarme...) Pero, en fin, también digo que después de conocerte... después todo se incrementó como una potencia de diez (elevado a infinito, más o menos)

No sé si sabes que me has robado el corazón y que a mí me gusta que lo tengas. Puedes arrinconarlo en el lugar más oscuro y feo pero, por favor, no dejes que se enfríe. Es que lo necesito para vivir, es sólo eso. Puedo aguantar caminar entre penumbras y paisajes odiosos pero algo de calor necesito. Por lo demás, puedes hacer lo que quieras con él, aumentar tu ego o disminuir tu soledad. Pero, quizás, no lo quieras, quizás este hurto no te haya servido de mucho y prefieras abandonarlo a su suerte, o incluso venderlo, a ver qué puedes sacar... En ese caso prefiero que lo destruyas. ¿Con qué? Oh, en eso sí que te pido que no utilices a la indiferencia (porque no sirve, no ha servido). Mátame con las palabras, sólo ellas pueden destruirlo, destruirme. Si ves que, agonizando -entre líneas- y llorando -sin llorar- te suplica misericordia, por favor, ni se te ocurra hacerle caso. Acaba con su dolor, acaba con sus sueños. Y me harás libre...

Y vuelvo a preguntarme por qué... ¡por qué!, amor, te me vienes de golpe, cuando me siento triste y lo siento tan lejano. ¿Será porque le quiero? Quizá... quizá sea por eso...

He decidido odiaros, desleales palabras. Me habéis traicionado... antes cargabais con mis angustias pero ahora os resistís a sujetarlas... ¿O soy yo que ya no sé pedíroslo? ¿O es que estáis cansadas de llevar siempre lo mismo? Perdonadme... ¡y ayudadme! Y por favor... no me abandonéis... ¿No veis que os necesito? ¿No veis que a veces la humanidad me abandona? Por favor, os suplico que me expliquéis el por qué de mi eterno llanto, ése que se me escapa hoy sí y mañana también... O si ya no queréis darme explicaciones, por favor, dádselas a él. Decidle todo lo que yo no sé decirle. Mostradle todo lo que yo no sé mostrarle. Enamoradlo de mi parte, porque yo no sé... Averiguad lo que a solas de mí ha pensado (daría mi vida mortal y de la eterna lo que me toque, si me toca algo).

Siento que podría escribir durante días sin decir nada mientras los sentimientos me devoran por dentro. Por eso creo que me despido. Y porque tú no estás, quizá también por eso, porque entonces nada tiene sentido. (Entonces... ¿nunca nada tiene sentido?) Esto es una despedida, pero sólo para ti, estés donde estés: En cuanto tengas un hueco habla con mi corazón y haz que tus palabras lo atraviesen como cuchillos hendiéndose en la carne. Si te paras a escucharlo puede que oigas algo, pero tampoco le des mucha importancia. Sólo será el te quiero que te tengo reservado, el que guardo bajo mi almohada, el que no me atrevo a pronunciar. Pero sólo es un te quiero, otro más en este inmenso planeta. Qué más da que detrás de ese te quiero esté yo ahogándome en mis propias lágrimas..


"Palabras de amor, palabras"

12.12.07

Me basta así

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-;
..........................................entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo, mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
(Escucho tu silencio.
.................................Oigo
constelaciones: existes.
....................................Creo en ti.
...............................................Eres.
...................................................Me
basta.)

Me basta así
Ángel González

Carta sin despedida

A veces,
mi egoísmo me llena
de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.

A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo distinta.
Ni en corazón ni en alma te pareces
a la que amaba sólo hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible y por lejano.

Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes, yo te reconozco,
identifico tu perfil primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.

Carta sin despedida
Ángel González

9.12.07

Libre

Es mi edén
cuando te veo bien ves mi sonrisa.

Es mi cárcel
cuando me encierro y voy con prisas.

Es mi infierno
cuando el cuaderno ya no me entiende

Es mi cielo
mi despertar... sigo siendo libre

Sigo siendo libre
Arma Blanca

7.12.07

Abrázame

6.12.07

Es verte

Necesito huir de mí pero me encuentro por todas partes. Juego a esconderme, y siempre averiguo el lugar. Me oculto pero me veo.

Y necesito huir de mí. No sé, esconderme dentro de ti, o camuflarme entre vosotros. Es una necesidad, y hoy es todavía más una necesidad.

Hoy es como no haber despertado, y como llevar despierta una semana. Es un cúmulo de sensaciones... de ganas de vivir y de ascos de existencia. De deseos de abrazarte, y de lágrimas abstractas. Hoy es como un paréntesis en medio de la euforia. Una parada para pensar. Es recordar, planear, volverse loca. Es soñar, temblar, no saber.

Es verte... y todo se va a la mierda

3.12.07

Volver

Hoy Valencia olía mal. Lleva tres días oliendo mal. O dos, porque ayer no salí. Pero podemos exagerarlo y decir que Valencia siempre huele mal.

Pensaba que el olor era sólo en mi calle, pero me equivocaba, de camino a la uni seguía allí el olor, y dentro igual. "No pasa nada, hoy vuelves", pienso.

Después de varias caminatas, papeleos y dudas, voy a la parada de autobús. En el autobús siempre hay gente rara, y hoy no iba a ser menos. Pero me han alegrado la mañana, sí...

Tras dos horas, que paso leyendo un grandísimo libro, llega el tren. Allí conozco a otra mujer, que también me alegra un poco el viaje.

No sé todavía lo que me espera. Es raro, un viaje que hago todas las semanas pero hoy es especial, distinto... Es día laborable y nadie puede venir a por mí, así que cojo el autobús...

...y es bonito, es bonito preguntar si te deja cerca del ambulatorio o del Trinquete... y es bonito que te digan que para "en la esquina de abajo, enfrente de la inmobiliaria ésta, cerca de la churrería"... es bonito, es bonito recordar que en esa churrería parabas cuando eras pequeña de camino al campo, que tu madre compraba churros y desayunabais por el camino... es bonito mirar el recorrido y ver que para en "Muebles Lozano", poniéndolo a la altura de "Colón", "Aragón" o "Ángel Guimerá" en Valencia. Sí, es bonito... es bonito ver que pasa por "la Cruz Roja", y preguntar "¿pasa por la Cruz Roja?" y que te digan que no... es bonito, y es bonito porque realmente no importa mucho saltarse una parada, o diez, porque aquí en Elda pares donde pares no vas a estar a más de diez minutos de donde quieres ir...

...es bonito llegar a casa y que no haya nadie, y tener la certeza de que en media hora va a llegar tu madre con una sonrisa de oreja a oreja... y va a darte besos hasta hartarse... y es bonito pensar que tú a lo mejor te dejas, por una vez... porque lo necesitas...

...es bonito poder decir... hogar... dulce hogar... Elda... bonita Elda...^^