16.6.09

Pirómides (III)

Siguió avanzando en solitario, trepó sobre una losa cuya extrema textura y apariencia general eran sospechosamente parecidas a las del mármol negro, y llegó a la conclusión de que lo que más deseaba encontrar en esos momentos era un sacerdote. Los sacerdotes tenían que servir de algo, y aquel parecía ser la clase de momento y situación en que quizá necesitases tener a mano uno para que te consuele y te alivie o quizá, como insistía tozudamente una parte de su cerebro, para destrozarle la cabeza con una roca.

[...]

Ptaclusp extendió los brazos y los pasó sobre los hombros de sus hijos.
-Muchachos -dijo con orgullo-, esto empieza a tener un aspecto realmente cuántico.

Pirómides
Terry Pratchett