6.7.10

¡Peor para el Sol!

-Debo procurar no perder el barco.
-Tiene usted tiempo suficiente; no son más que las doce.
-¿Las doce? ¡Vamos, hombre! Son las nueve y cincuenta y dos minutos.
-Su reloj va atrasado -respondió Fix.
-¿Atrasado mi reloj? ¡Un reloj de familia que he heredado de mi bisabuelo! No varía ni cinco minutos al año, es un verdadero cronómetro.
-Ya sé lo que pasa -dijo Fix-. Ha conservado usted la hora de Londres. Y Londres tiene un retraso horario sobre Suez de dos horas. Tendrá usted que ajustar su reloj a la hora de cada país.
-¿Ajustar yo mi reloj? -exclamó Passepartout-. ¡Jamás!
-En ese caso, su reloj no estará de acuerdo con el Sol.
-¡Peor para el Sol entonces! Suyo será el error, y no de mi reloj.
Y el joven se metió el reloj en el bolsillo de su chaleco, con un soberbio gesto de orgullo.

La vuelta al mundo en 80 días
Julio Verne